una producción mas sostenible-09

Durante casi 40 años, Alltech se ha centrado en encontrar formas innovadoras de equilibrar la producción ganadera altamente eficiente y rentable, con los objetivos, aparentemente conflictivos, de reducir el impacto ambiental de la agricultura y de satisfacer la demanda de los consumidores.

Si queremos reducir, de manera exitosa, la huella de carbono de la agricultura, nosotros, como industria, debemos de reconocer que el problema va más allá de mirar las emisiones individuales de gases de efecto invernadero,  pues para obtener una imagen más completa de la huella de carbono de una granja, se deben tener en cuenta muchos elementos diferentes, incluidos los sistemas individuales, las cifras de producción, el uso de alimentos por animal, el uso de fertilizantes, las tasas de mortalidad, la vivienda, la utilización del agua y más.

Nos centramos en abordar tres desafíos claves de manera simultánea:

1. REDUCIENDO LOS RESIDUOS

Los insumos de alimentación, tanto cultivados como comprados, representan aproximadamente el 25 por ciento de la huella de carbono de una granja. Además, el alimento suele ser el costo variable más grande y el recurso más infrautilizado en la granja. El mayor contribuyente al desperdicio y la eficiencia subóptima proviene de la utilización general de los piensos; en el campo, en el almacenamiento, en la salida de alimento y por la vaca.

Estudios recientes realizados por Alltech muestran que, en promedio, en una granja lechera en el Reino Unido, el 60 por ciento de los costos variables se gastan en alimentos, y entre el 25 y al 45 por ciento del potencial del alimento se pierde entre el campo y la vaca. La optimización de la eficiencia de los recursos en cada una de las cuatro áreas mencionadas anteriormente representa tanto ahorros económicos significativos, como beneficios ambientales, al lograr más de los mismos insumos y al mismo tiempo reducir las pérdidas para el medio ambiente.

2. REDUCCIÓN DE EMISIONES

Aproximadamente el 85 por ciento del dióxido de carbono emitida en la producción de alimentos, se genera a nivel agrícola, por ello, la agricultura está bajo una enorme presión para reducir su impacto ambiental. El primer paso para los productores en la reducción de las emisiones agrícolas es identificar la huella de carbono de su granja y las fuentes de las emisiones.

La huella de carbono de una granja es la masa total de emisiones de GEI expresada en términos de kilogramos equivalentes de dióxido de carbono (CO2e), por kilogramo de leche o carne producida. Esto permite que los gases separados se sumen juntos como una sola unidad de emisiones.

Más del 60 por ciento de la huella de carbono de una granja típica se deriva de las emisiones entéricas (metano del rumen) y de los insumos totales de alimentación. Aunque sólo contribuyen al 11 por ciento del total, las emisiones de óxido nitroso del estiércol y el pastoreo no se pueden pasar por alto, ya que la investigación sugiere que el óxido nitroso es 298 veces más potente que el CO2, mientras que el metano es 23 veces más potente que el CO2.

Una vez que la granja ha llevado a cabo una evaluación ambiental y ha identificado su huella, las formas de mitigar estas emisiones se harán evidentes. Por ejemplo, las emisiones de metano y óxido nitroso pueden reducirse mejorando estratégicamente las dietas y la gestión del estiércol.

tabla fuentes de emisiones de grnaja-08

3. AUMENTO DE LA PRODUCTIVIDAD

En la ganadería, el gran desafío es reducir la cantidad de equivalentes de carbono producidos y, al mismo tiempo, aumentar el rendimiento de la producción. Muchas tecnologías disponibles para reducir las emisiones de gases lo hacen a expensas del rendimiento de la producción; en la reducción del metano dentro del rumen, pueden afectar negativamente a los microbios del rumen. La clave para reducir las emisiones y al mismo tiempo aumentar la productividad es adoptar una estrategia nutricional que mejore el proceso digestivo y refuerce la retención de nutrientes.

Se ha demostrado que el aumento de la productividad animal reduce la cantidad de metano producido por unidad de leche o carne.

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